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Ciberseguridad para pymes del norte de Cáceres

Casi nadie ataca a una pyme por ser quien es. La atacan porque tiene una puerta abierta: un correo fácil de suplantar, una contraseña repetida, un servidor que lleva años a la vista de cualquiera. Y esa es la parte buena: lo que te expone se puede ver, medir y cerrar. Nosotros lo miramos, lo medimos y arreglamos solo lo que hace falta. En La Vera, Plasencia y Navalmoral.

Pide un diagnóstico

Diagnóstico claro y precio cerrado antes de tocar nada

Qué protegemos

El correo. Por ahí entra casi todo: la factura falsa, el «hemos cambiado de cuenta bancaria», el mensaje que parece del gerente. Revisamos si tu dominio se puede suplantar con facilidad, quién puede enviar en tu nombre y si las cuentas tienen verificación en dos pasos.

Los accesos. Quién entra, a qué y desde dónde. Contraseñas compartidas, cuentas de gente que ya no trabaja contigo, el acceso remoto que instaló «el de antes», la entrada del proveedor del programa de gestión. Tu programa de gestión no lo cambiamos: revisamos cómo se entra en él.

Lo que se ve desde internet. El router, el servidor de la oficina, el grabador de las cámaras, el panel que alguien abrió para una prueba y nunca cerró. Muchas empresas tienen puertas abiertas a internet desde hace años y no lo saben. Miramos desde fuera lo mismo que vería un atacante, y lo cerramos.

Las copias de seguridad. Son la última red. Si un secuestro de datos cifra tu servidor, la diferencia entre un mal día y un cierre es una copia que funcione y que el atacante no pueda alcanzar. Que exista no basta: hay que probarla. Más sobre copias de seguridad.

Las personas. Los ataques más habituales no rompen nada: convencen a alguien. Explicamos lo justo a quien lo necesita: cómo reconocer una factura falsa, qué hacer ante un mensaje raro, a quién avisar. Media hora bien dada, no un curso de tres.

Cómo lo hacemos: riesgo real, no miedo

Un informe con cien alertas en rojo no sirve para decidir. Nosotros trabajamos así:

  1. Miramos. Desde fuera, lo que cualquiera ve de tu empresa en internet. Desde dentro, correo, accesos, equipos, servidor, copias y red.
  2. Te lo contamos en tu idioma. Qué te expone de verdad, qué es ruido y qué arreglar primero. Un documento corto, con presupuesto para lo que decidas hacer.
  3. Lo arreglamos por fases. Empezando por lo que más pesa, avisando antes de cada cambio y sin parar la empresa.
  4. Si quieres, nos quedamos. Actualizaciones, copias comprobadas y avisos, dentro del mantenimiento informático.

A veces el resultado del diagnóstico es «estás razonablemente bien: haz estas dos cosas y no gastes más». También te lo decimos.

El diagnóstico se paga y, si sigues con nosotros, se descuenta entero del proyecto. Cómo funciona.

Para quién

Para pymes del norte de Cáceres: La Vera, Plasencia y Navalmoral. Empresas de entre cinco y cincuenta puestos, con oficina y, si la hay, nave, que tienen algo que perder si mañana no pueden facturar, cobrar o atender:

  • Gestorías y asesorías. Manejan datos y firmas digitales de decenas de empresas. Un correo suplantado no afecta a una: afecta a todos sus clientes.
  • Cooperativas, envasadoras de pimentón, bodegas y almacenes de fruta. Facturación, liquidaciones a socios y una envasadora que en campaña no puede parar: si un virus entra por un adjunto en administración, que no llegue a la báscula ni a la etiquetadora. Separamos la red de la nave de la de la oficina y lo comprobamos.
  • Clínicas y residencias. Datos de salud, con obligación legal de protegerlos y de avisar si se pierden.
  • Alojamientos rurales medianos. Reservas, datos de tarjetas y una red de huéspedes que muchas veces comparte cable con la recepción.
  • Instaladoras y construcción con oficina técnica. Planos, licitaciones y muchos correos con adjuntos, que es justo por donde entran.

Lo que vemos en las pymes del norte de Cáceres

Casi siempre son las mismas cuatro cosas. Ninguna se abrió a propósito; ninguna se cerró.

El correo, sin proteger. Un dominio que cualquiera puede suplantar y cuentas sin verificación en dos pasos. Es por donde entra la factura con el número de cuenta cambiado. En una gestoría no afecta a una empresa: afecta a todos sus clientes.

Accesos remotos de hace años. El programa que instaló «el de antes» para entrar al servidor desde casa sigue ahí, con la misma contraseña, y nadie sabe quién más la tiene. En campaña, cuando todos entran desde fuera, es la puerta más usada.

El servidor a la vista desde internet. El router de la compañía con la clave de fábrica, el grabador de las cámaras y el servidor de gestión de la nave, alcanzables desde cualquier sitio. Lo vemos desde fuera en la primera hora del diagnóstico.

Copias que no sobrevivirían a un ataque. Están en el mismo servidor o en un disco siempre conectado: si un secuestro de datos cifra el servidor, cifra la copia. Y nadie ha probado nunca a recuperar nada.

Las cuatro se cierran con pocos cambios y sin parar la empresa. Lo caro no es arreglarlo: es no saberlo.

Tres casos reales

Son clientes nuestros. Los contamos sin nombre.

Un servidor abierto a internet

Todo el negocio dependía de un servidor en la oficina. El router y varios servicios internos, el gestor de contraseñas y el chat del despacho entre ellos, llevaban años accesibles desde internet. Nadie lo había mirado. Y la copia de seguridad se guardaba en el mismo servidor que los datos. Un despacho jurídico, en Madrid.

Hicimos un diagnóstico desde fuera y desde dentro, ordenamos los hallazgos por lo que pesaban de verdad y estamos cerrando lo expuesto por fases, sin parar el despacho. Lo primero ya está hecho: la copia sale cada día del servidor, cifrada, fuera de la oficina, y salta un aviso si un día no sale. Ver el caso.

Sospecha de filtración

Sospechaban que información interna había salido de la empresa. Necesitaban saber qué había pasado, cómo y por dónde, y tenerlo por escrito por si había que tomar medidas. Una correduría de seguros.

Auditamos los equipos, el correo y los accesos, y entregamos un informe claro: lo ocurrido, escrito para que lo entendiera alguien que no es informático y sirviera como prueba si hacía falta. Después vino lo importante: un plan por pasos con contraseñas y accesos, equipos al día, copias de lo que importa y un teletrabajo seguro. Salieron de la duda, y siguen con nosotros. Ver el caso.

Máquinas y sensores conectados como exigía un cliente grande

Sus equipos están en la calle y hablan con una plataforma en la nube; un cliente grande exigía que esa comunicación fuera segura y que nada quedara alcanzable desde internet. Antes de tocar nada suyo, lo montamos en una réplica y lo probamos de punta a punta; después, en su nube, con la conexión comprobada de extremo a extremo. Todo quedó documentado y entregado por escrito. Un fabricante industrial, en Barcelona. Ver el caso.

Más casos reales.

Señales de que toca mirarlo

  • Alguien ha recibido una factura «de un proveedor» con un número de cuenta distinto.
  • Varias personas comparten la contraseña del programa de gestión.
  • El router lo puso la compañía de teléfono y nadie ha cambiado la clave.
  • Se entra al servidor desde casa con un programa que instaló «el de antes».
  • El ordenador de la etiquetadora o de la báscula tiene un Windows antiguo que «no se puede actualizar» y está en la misma red que la oficina.
  • El seguro os ha mandado un cuestionario de ciberriesgo y hay preguntas que nadie sabe contestar.
  • Hace más de un año que nadie revisa quién tiene acceso a qué.

Con dos de estas, merece la pena un diagnóstico.

Lo que no hacemos

  • No vendemos miedo ni informes de cien páginas.
  • No cambiamos tu programa de gestión ni tu correo por «el nuestro».
  • No instalamos la solución completa cuando con tres cambios estás cubierto.
  • No te dejamos un aparato caro que nadie mantiene.
  • No te pedimos que dejes a tu informático para mirar.
Preguntas frecuentes

Dudas habituales sobre ciberseguridad

¿Mi empresa es demasiado pequeña para que la ataquen?

No. Los ataques más comunes son automáticos: buscan puertas abiertas, no empresas concretas. Una pyme con un servidor expuesto o un correo sin proteger es un objetivo tan bueno como cualquier otro. La ventaja de ser pequeña es que arreglarlo suele ser rápido.

¿Necesito un antivirus mejor?

Casi nunca es lo primero. La mayoría de los incidentes en pymes entran por el correo, por una contraseña repetida o por algo que lleva años abierto a internet. Antes de comprar nada, hay que mirar por dónde entrarían de verdad. Eso es el diagnóstico.

Ya tengo informático. ¿Puedo pedir solo el diagnóstico?

Sí. Es una segunda mirada desde fuera y el informe es tuyo: puedes dárselo a tu informático para que lo arregle él, hacerlo con nosotros o no hacer nada. No hace falta cambiar de nadie para saber cómo estás. Y si más adelante quieres cambiar, te contamos cómo se hace sin cortes.

¿Qué incluye el diagnóstico de ciberseguridad?

Una revisión desde fuera (lo que cualquiera ve de tu empresa en internet) y desde dentro (correo, accesos, equipos, servidor, copias y red). Te entregamos un documento corto, en tu idioma, con qué te expone, qué es ruido y qué hacer primero, y un presupuesto para lo que decidas arreglar.

¿Tengo que parar la empresa para arreglarlo?

No. Se hace por fases, fuera de horario cuando hace falta, y avisando antes de cada cambio. Primero lo que más pesa; el resto, cuando toque.

Creo que ya nos han entrado. ¿Qué hago?

Llámanos antes de tocar nada: no apagues el equipo, no borres correos y no cambies contraseñas a lo loco, porque se pierden pistas. Los avisos se atienden el mismo día laborable. Lo remoto, normalmente en el momento; lo presencial, en La Vera y Plasencia, en 24-48 h. Lo pactamos por escrito. No somos un servicio de guardia; si el daño es grave, avisa también a tu seguro. Miramos qué ha pasado y por dónde, y te dejamos un informe claro por si tienes que dar parte: al seguro, a la policía o a la Agencia de Protección de Datos, que exige avisar en 72 horas cuando hay datos personales por medio.

¿Trabajáis con mi programa de gestión y con mi proveedor de correo?

Sí. No cambiamos lo que funciona. Trabajamos con tu programa de gestión, sea de quien sea, y con tu correo, esté donde esté. Si hay que hablar con tu proveedor, hablamos nosotros.

Pide un diagnóstico

Cuéntanos qué te pasa. Te llamamos nosotros, el mismo día laborable.

Te atiende Juan Luis Contreras, desde Jaraíz de la Vera. Cuando hay que ir, va.